Quien al oír «gimnasia» piense en cavaletti, trabajo con barras y clases de doma que requieren mucha concentración, debería replanteárselo un momento. Porque este vídeo lo demuestra: el fitness también puede ser divertido, y mucho.
El protagonista es un hannoviano de cuatro años, hijo de Don Pleasure, que actualmente entrena con Anja Rietbrock. En realidad, iba por buen camino para convertirse en un caballo de salto a tener en cuenta… en realidad. Porque hoy no hay ningún recorrido en el programa, sino un aparato de entrenamiento algo inusual: una pelota.
¿Y qué se puede decir? El joven atleta se toma su tarea muy en serio. Con una motivación asombrosa, empuja, da empujones y persigue la pelota por el picadero, y probablemente ya la tiene guardada en su interior como futuro rival en el recorrido de salto. ¿Coordinación? Sí. ¿Agilidad? Sí. ¿Buen humor? Sí, por partida doble.
De paso, esto demuestra lo importante que es la variedad lúdica en el entrenamiento de los caballos jóvenes. En lugar de rutinas monótonas, aquí hay curiosidad, iniciativa propia y mucha expresión. Y, sinceramente: ¿cuándo se ve a un futuro caballo de salto corretear tan alegremente por el picadero?
Aún tiene tiempo para disfrutar de su carrera, ya que este verano el talentoso cuadrúpedo cruzará el charco para trasladarse a su nuevo hogar en EE. UU. Hasta entonces, no solo acumulará experiencia bajo la silla, sino que, al parecer, también como futbolista profesional en secreto.
Conclusión: clase de gimnasia superada, con puntos extra por creatividad y ganas de jugar.

